NUESTRA VIDA EN COMUNIDAD 

"Que toda familia del mundo pueda repetir con verdad lo que afirma el salmista: "Ved qué dulzura, qué delicia, convivir los hermanos unidos" (Sal 133, 1). " SAN JUAN PABLO II

Alegrando el dia  con ninos vulnerables
Alegrando el dia con ninos vulnerables

La acogida, el amor, la estima, el servicio múltiple y unitario -material, afectivo, educativo, espiritual- a cada niño que viene a este mundo, debería constituir siempre una nota distintiva e irrenunciable de los cristianos, especialmente de las familias cristianas; así los niños, a la vez que crecen "en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres", serán una preciosa ayuda para la edificación de la comunidad familiar para la misma santificación de los padres. (Familiaris Consortio, 1981) SAN JUAN PABLO II

San Josemaría Escrivá de Balaguer , Escribió ;

" El amor, que conduce al matrimonio y a la familia, puede ser también un camino divino, vocacional, maravilloso. Causa para una completa dedicación a nuestro Dios"

CONVIVENCIA 

Uno de los requerimientos específicos para toda la comunidad es que facilite una sana convivencia en el hogar, respetando los espacios individuales y colectivos con los otros residentes, y asumiendo la responsabilidad de mantener un ambiente de fraternidad. Se evaluará bimensualmente si su comportamiento, especialmente en las relaciones interpersonales que tuvo con las demás residentes, se estableció en términos de tolerancia, respeto, compañerismo, fraternidad, empatía, asertividad, responsabilidad, solidaridad, etc.

Desarrollo Pastoral y Espiritual Se considera importante que el residente asuma correctamente sus responsabilidades dentro del proceso de formación pastoral y espiritual que se implementa en el hogar. Para esto se evaluará la participación en el diseño e implementación del encuentro que le corresponda; su vinculación con el Hermano Jorge Vicente; participación en las actividades pastorales que se contemplan como obligatorias y complementarias del proceso de formación pastoral; asistencia a encuentros eucarísticos; y otras iniciativas que se descubran en el camino y fortalezcan su vida de fe y seguimiento de Jesús.